Innovation Management

Modern Finance Reporting
La agilidad bien entendida

Swami Natarajan, Senior Director Business Dev & Strategy Leader at Oracle @Swami_Oracle


Working on the innovation edge

Intel

Llegar a ser una empresa más ágil requiere un esfuerzo, y para compañías grandes esto se convierte en un reto difícil y desmoralizante. Sobre todo mientras ven cómo empresas jóvenes y llamativas suben rápidamente y parecen ser siempre descubridoras de tendencias y experimentar éxito tras éxito.

Muchas organizaciones pueden sentir que ‘se ahogan en lugar de flotar’, lastradas por un círculo de innovación compuesto por procesos rígidos y pasados de moda.

Esto supone un problema. Todos sabemos que la innovación continua puede ser algo difícil de mantener para empresas grandes, sólidas, donde es complicado romper y racionalizar los procesos tradicionales. Y mientras la mayoría de las organizaciones reconoce la necesidad de una mayor agilidad, muchas se esfuerzan para incluirla en sus operaciones.

Aun así, ‘difícil’ no quiere decir ‘imposible’, y hay muchos puntos dentro de una empresa donde el pensamiento ágil puede ser utilizado para simplificar y acelerar las operaciones. Descubrir y actuar sobre las oportunidades de cualquier tipo de mejora, por pequeña que sea, en procesos de negocio, desde planificación de recursos a producto y distribución del servicio, puede contar mucho en la suma final.

 Muchas organizaciones pueden sentir que ‘se ahogan en lugar de flotar’, lastradas por un círculo de innovación compuesto por procesos rígidos y pasados de moda. 


Los primeros pasos para hacerse más ágil deben ser emprendidos por tomadores de decisiones en el consejo de dirección, quienes tienen el poder y el conocimiento de encabezar el cambio. Pero sólo los primeros pasos. Los innovadores que marcan la diferencia se encuentran frecuentemente fuera del consejo, y cada vez más en los departamentos de finanzas, que cuentan con una visión más completa sobre lo que está sucediendo en toda la empresa.

Las empresas grandes pueden verse tentadas de mirar lo que hacen pequeñas y exitosas start-ups para abordar la innovación, pero esa aproximación es muchas veces poco realista a gran escala, por los sistemas que tienen establecidos, y también innecesaria. Por el contrario, deberían intentar hacer que sus procesos existentes sean más ágiles.

Pocos estarían en desacuerdo con que las empresas grandes operan de forma bastante distinta de las start-ups, y sólo tiene sentido que se aproximen a la agilidad de una forma que se adapte a su modelo operativo. El colaborador de Forbes Mike Maddock comentaba esto recientemente, comparando a las empresas con motores, y diciendo que las organizaciones grandes deberían centrarse en ajustarse y en la innovación incremental, más que en intentar inventar nuevos productos, servicios o sistemas que corran el riesgo de ser limitados por sus habitualmente anticuados procesos.

 Los innovadores que marcan la diferencia se encuentran frecuentemente fuera del consejo, y cada vez más en los departamentos de finanzas, que cuentan con una visión más completa sobre lo que está sucediendo en toda la empresa.  


En otras palabras, no puedes encerrar un proceso o un producto ágil en un sistema que no lo es y esperar que funcione. A los jugadores establecidos les vendrá mejor aplicar algunos discretos toques de pensamiento ágil a sus operaciones con vistas a hacer la organización más ágil en su totalidad a lo largo del tiempo.

Una compañía con la que trabajamos tenía una amplia y diversa base de pagos y compras que estaba ralentizando las transacciones, un hecho que afectaba tanto a la propia empresa como a sus clientes. Mirando más de cerca a sus procesos de pago para descubrir dónde podría mejorarse, la organización hizo que su servicio fuera drásticamente más rápido, y desde entonces ha recuperado millones para el negocio.

Hay potencial. La gestión de la innovación puede añadir valor a empresas de prácticamente todos los sectores, desde telecomunicaciones a aviación, pasando por retail o el sector público. Por ejemplo, los Emiratos Árabes Unidos están empezando una política abierta de datos para los ciudadanos, y podrán beneficiarse de animar a las personas a compartir sus propias ideas innovadoras sobre cómo mejorar el gobierno.

En la industria aeronáutica, donde los márgenes son cada vez más ajustados y la diferenciación absolutamente crucial, las aerolíneas que buscan ser las más innovadoras están mejor situadas para continuar modernizándose mientras mantienen sus costes vigilados.

Las aplicaciones ERP (Enterprise Resource Planning), especialmente aquéllas en la nube, pueden también jugar un papel importante ayudando a las empresas a tener una aproximación más medida a la innovación. Permiten monitorizar y evaluar el impacto de cualquier cambio propuesto casi en tiempo real, que se ha vuelto imprescindible a la hora de testar nuevos servicios. De hecho, un banco que utiliza nuestras soluciones cloud ERP ha empezado a animar a sus empleados a proponer formas de innovar en la entidad. Una vez que se han evaluado sobre el terreno y valorado económicamente, el banco puede decidir rápidamente si abordar una implementación a gran escala.

En el mundo moderno, todas las empresas necesitan ser ágiles. El mercado no respeta el tamaño o el estatus, y tanto las compañías grandes como las pequeñas pueden chocar contra un muro si fallan a la hora de entender y actuar sobre el cambio, especialmente mientas sus clientes se vuelven cada vez más caprichosos.


The Oracle Cloud for Finance blog, brought to you in association with Intel®

Intel® and the Intel logo are trademarks of Intel Corporation in the U.S. and/or other countries.


Descubra Más