Innovación en los RRHH

Innovación en los RRHH
La revolución está en marcha: no caiga en la timidez tecnológica

Joachim Skura, líder de pensamiento de HCM @JoachimSkura

 

Es fácil no hacer caso al ‘próximo gran avance’, pero sin innovación todavía estaríamos en la era de las máquinas de vapor

JoachimSkura

Joachim Skura, líder de pensamiento de HCM

Acampar puede ser muy divertido: dormir en tienda de campaña, recuperar el contacto con la naturaleza, encender un fuego para no pasar frío, e incluso, cazar, recolectar y cocinar nuestra propia comida. Si lo comparamos con pagar un alquiler y los impuestos municipales, además es hasta barato.

Pero hay un motivo por el que acampar es una afición que nos gusta a casi todos y no un estilo de vida diario: hemos descubierto mejores formas de vivir. Lo mismo ocurre con actividades como el senderismo, tejer o la equitación: a lo mejor es divertido para un fin de semana, pero no es una forma de vida a la que nos gustaría volver de forma permanente.

 Hay un motivo por el que acampar es una afición que nos gusta a casi todos y no un estilo de vida diario: hemos descubierto mejores formas de vivir.  

Hitos tecnológicos como la máquina de vapor, el automóvil y los ordenadores personales forman una parte tan integral de nuestras vidas que tendemos a olvidar la enorme resistencia que con la que se encontraron en un principio. Cada sucesiva innovación venía acompañada de advertencias funestas: “nadie podrá respirar a la vertiginosa velocidad de un tren”, “los coches nunca triunfarán; tendremos que reconstruir ciudades enteras para hacer carreteras”; “el ordenador personal fracasará en el mundo de los negocios”.

Hoy en día, el mayor miedo es que la automatización de tareas y la inteligencia artificial (IA) prescindan del elemento humano del trabajo y eliminen puestos de trabajo. Es normal temer a lo desconocido –así es como funcionan nuestros cerebros– pero en el caso de la IA y la analítica avanzada, esconder la cabeza debajo del ala solo retrasará la adopción y permitirá que las empresas más intrépidas se aprovechen de los beneficios que puedan aportar.

Merece la pena recordar que la innovación es un proceso continuo que trata de explotar las posibilidades de un concepto original. Tomemos el caso del automóvil, por ejemplo. En su primer viaje en 1884, el primer coche de Daimler tardó casi una hora en recorrer 11 km en una carretera sin obstáculos, pero evolucionando a partir de esa base ahora contamos con camiones sin conductor que realizan sus primeros viajes por autovías llenas de tráfico a 140 km/h.

 

“En el caso de la IA y la analítica avanzada, esconder la cabeza debajo del ala solo retrasará la adopción y permitirá que las empresas más intrépidas se aprovechen de los beneficios que puedan aportar”.

Todavía nos encontramos en la edad de piedra de la IA y los dispositivos inteligentes, sin embargo los bots conversacionales ya están siendo adoptados por negocios de todo el mundo y la velocidad de la innovación de software es muy superior a la de la innovación en automóvil. Estas tecnologías no harán más que ganar fuerza conforme las empresas descubran nuevas formas de trabajar más rápido y con mayor eficacia, además de permitir a los clientes a interactuar con ellas con mayor fluidez.

Para el departamento de Recursos Humanos, el reto es asegurarse de que los empleados desarrollan las habilidades necesarias para aprovechar al máximo las nuevas herramientas y procesos.  Esto siempre ha sido así. Con la adopción de los PC en el entorno laboral, los conocimientos informáticos se volvieron vitales para cualquier empleado de oficina. En los últimos años, el avance de las analíticas y el Cloud Computing ha supuesto que sean indispensables expertos que puedan detectar correlaciones y causalidades en los datos.

 El avance de las analíticas y el Cloud Computing ha supuesto que sean indispensables expertos que puedan detectar correlaciones y causalidades en los datos.  

La evolución de la IA y la automatización también demandará nuevas capacidades y, como embajadores del desarrollo de los empleados, los responsables de Recursos Humanos deberán trabajar de forma más estrecha con cada línea de negocio para fomentar estas competencias en la empresa.

El futuro de cualquier avance tecnológico será todo lo propicio que permitamos. El cambio puede asustar, y conforme el software pasa a ser más potente, las implicaciones de cada sucesivo avance intimidan más, pero al igual que en el pasado, son las personas las que deben aprovechar los beneficios, superar los aspectos negativos y adaptarse a una forma más inteligente de interactuar con el mundo.

Eso me recuerda: “Alexa, encarga ese hornillo de gas para nuestra próxima acampada de la semana que viene.”


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