Equilibrio entre vida personal y laboral

Derecho a desconectar

Por qué es necesario el derecho a desconectar

Melanie Hache-Barrois,
directora de estrategias de HCM para el Sur de Europa de Oracle @mhacheB

 

La tecnología móvil nos ha hecho más productivos pero ¿a qué coste para el equilibrio entre la vida personal y la laboral?

Melanie Hache-Barrois

Melanie Hache-Barrois, Directora de Estrategias de HCM para el sur de Europa de Oracle.

El 1 de enero de 2017, a los trabajadores de Francia se les reconoció el “derecho a desconectar”. El Artículo 55 de la Ley El Khomri es una medida esencial del código laboral revisado del país que obliga a las empresas con más de 50 trabajadores a iniciar negociaciones con sus empleados y garantizarles el derecho a hacer caso omiso de sus móviles fuera del horario de trabajo.

No es un secreto que el auge de los teléfonos móviles inteligentes ha creado una cultura de conexión continua que, si bien es cierto que ha redundado en fuertes aumentos de la productividad, también lo es que ha producido la extenuación, más rápidamente, de trabajadores de todo el mundo, ha comprometido el equilibrio entre su vida personal y la laboral y ha incrementado su nivel de estrés. Cabinet Eleas descubrió que el 12 % de los trabajadores franceses sufría “síndrome de agotamiento”, y que el 37 % de ellos reconocía utilizar los dispositivos móviles fuera del horario laboral a diario.

No es de sorprender que el 62 % de los empleados franceses, y los empleados de nivel ejecutivo en particular, haya estado reivindicando una regulación que ponga límites al uso de los teléfonos inteligentes por las tardes y durante los fines de semana.

 Para una felicidad productiva general es imprescindible que exista un auténtico equilibrio entre la vida personal y la
profesional.  

Es ciertamente esperanzador observar que un gobierno responde con medidas. Para una felicidad productiva general es imprescindible que exista un auténtico equilibrio entre la vida personal y la profesional. Incluso los empleados más motivados y satisfechos tienen objetivos y responsabilidades fuera de la oficina y necesitan tiempo y energía para atenderlos.

Las empresas francesas son conscientes de esto desde hace años y han tomado medidas para aliviar la presión a sus empleados cuando salen de trabajar. Por ejemplo, el grupo La Poste otorgó, en la práctica, el derecho a sus empleados a desconectar en julio de 2015, según su directora gerente a cargo de RR. HH., Sylvie François. Para Sylvie, "la desconexión es más un asunto de educación y formación de los trabajadores para que logren un auténtico equilibro entre su vida laboral y personal que un asunto de regular su actividad.”

 La desconexión es más un asunto de educación y formación de los trabajadores para que logren un auténtico equilibro entre su vida laboral y personal que un asunto de regular su actividad.  

En AXA Francia, a los empleados no se les exige contestar a los correos electrónicos fuera del horario normal de trabajo pero tienen la opción de hacerlo si quieren. En palabras de Sibylle Quéré-Becker, la directora de desarrollo social de AXA: “prohibir el acceso al correo electrónico es una alternativa muy básica. Tenemos empleados que trabajan en diferentes zonas horarias y restringir el acceso al correo electrónico significa privarles de la capacidad para trabajar en equipo”.

Quéré-Becker también apunta, con razón, que a algunos empleados, bloquearles el uso de sus cuentas de correo de trabajo no les impide seguir utilizando el correo, solo que lo hacen desde sus cuentas personales, una práctica que además, no es segura y pone en riesgo a la empresa.

 Las tecnologías digitales dan a las empresas la posibilidad de sacar lo mejor de sus empleados, pero también de contribuir a su desarrollo personal y a que consigan un mayor equilibrio si se utilizan correctamente.  

Dicho esto, algunas organizaciones siguen pensando que restringir completamente el acceso al correo electrónico fuera del horario de trabajo es la mejor opción. Después de todo, el objetivo es crear una cultura en la que los empleados no se sientan presionados a trabajar fuera de la oficina y eso puede requerir algunas limitaciones concretas. Por ejemplo, junto con otras tantas empresas de prestigio alemanas, Volkswagen desactiva el reenvío de correos electrónicos a los móviles de los empleados entre las 6:15 p.m. y las 7:00 a.m.

Independientemente del enfoque, el movimiento de Francia en favor del freno al acceso al correo electrónico fuera del horario laboral es tan bienvenido como necesario. Para nosotros, es ya instintivo consultar el móvil a todas horas del día y si es cierto que eso nos ha hecho más productivos que nunca, también que ha emborronado la importantísima línea que separa nuestra vida personal de la laboral. Las tecnologías digitales dan a las empresas la posibilidad de sacar lo mejor de sus empleados, pero también de contribuir a su desarrollo personal y a que consigan un mayor equilibrio si se utilizan correctamente.

Puede que algunos se pregunten si la intervención del gobierno es la respuesta, pero si lo que realmente se pretende es ayudar a los trabajadores a separar su vida privada de la laboral, hace falta un cambio radical y a gran escala que tenga un efecto positivo duradero.


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