¿Qué es Kubernetes?

Alan Zeichick | Escritor sénior | 5 de septiembre de 2025

Kubernetes es una plataforma de código abierto para la gestión de aplicaciones muy grandes que incluyen números elevados de servicios en contenedores. Desarrollada por los ingenieros de Google en 2014 y lanzada como plataforma de código abierto poco después, hoy en día Kubernetes es un ecosistema floreciente admitido por casi todos los proveedores de nube. Kubernetes puede usarse para gestionar aplicaciones nativas en la nube creadas con microservicios, así como aplicaciones tradicionales que se ejecutan en entorno local o en la nube.

Una pieza clave de la potencia de Kubernetes es su automatización: puede reducir de forma significativa la carga que representa gestionar aplicaciones en una red.

¿Qué es Kubernetes?

Kubernetes es un sistema de código abierto para el despliegue, la gestión y el escalado de aplicaciones containerizadas, en particular aplicaciones nativas en la nube desarrolladas mediante microservicios. Kubernetes, cuyo nombre se abrevia a veces a K8s, permite a los administradores agrupar contenedores para facilitar su gestión.

¿Qué hace Kubernetes? Empieza desplegando contenedores que contienen una aplicación completa o un componente de una aplicación, a menudo denominado servicio. Estos contenedores se despliegan en servidores que pueden encontrarse en una nube, en entorno local, repartidos en distintas nubes según una configuración multicloud o en una configuración híbrida de nube y entorno local.

Una vez que los contenedores están desplegados, Kubernetes ofrece capacidad de detección, permitiendo a la aplicación o servicio encontrar los servicios que necesita de otros contenedores. Kubernetes enruta el tráfico hacia el recurso adecuado bajo su control. Si un sistema está ejecutando múltiples copias de una aplicación o un servicio en contenedores, para adaptarse a los picos de demanda Kubernetes suele equilibrar la carga de forma automática.

Parte de la potencia de Kubernetes reside en su capacidad para agrupar contenedores de forma idónea para el despliegue. Por ejemplo, puede agrupar varios contenedores que comparten el mismo almacenamiento y la misma red en un pod, un término que encontrarás a menudo. También verás referencias a los nodos de Kubernetes. Estos son máquinas, ya sea servicios físicos o máquinas virtuales tradicionales, que albergan contenedores. Un grupo de nodos que ejecutan Kubernetes (esto es, un conjunto de contenedores físicos o virtuales) se denomina clúster.

Por cada contenedor, pod, nodo y clúster, Kubernetes gestionará los recursos de almacenamiento, detectará y reiniciará los contenedores con fallos (un proceso llamado "reparación") e incluso aplicará protocolos de seguridad en una aplicación distribuida. Puede configurarse para gestionar contraseñas, tokens de seguridad y claves de cifrado, facilitando así la protección de activos críticos.

El desarrollo de la plataforma Kubernetes está supervisado por Cloud Native Computing Foundation (CNCF).

Contenedores frente a máquinas virtuales

Con frecuencia, los contenedores sustituyen a otro modelo de despliegue en la nube: las máquinas virtuales (VM, por sus siglas en inglés). Los contenedores son más ligeros que las VM porque usan el sistema operativo y los controladores de dispositivo subyacentes del servidor host. Por el contrario, las VM son más grandes y requieren más recursos de procesamiento, ya que cada una contiene su propio sistema operativo. Así pues, un servidor puede ejecutar más contenedores que VM y, lo que es más importante, puede dedicar más recursos de memoria y procesador a ejecutar aplicaciones en lugar de mantener múltiples instancias de sistema operativo, una por cada VM. Aunque existen casos específicos que requieren VM, los contenedores ofrecen un modelo mucho más eficiente para la mayoría de despliegues de aplicaciones de nube.

Kubernetes frente a contenedores

Aunque Kubernetes y los contenedores estén relacionados, es mejor considerarlos como tecnologías complementarias. Kubernetes es una plataforma de gestión para contenedores que se suele usar para despliegues a gran escala que alcanzan los cientos o miles de contenedores. Los contenedores ponen todo el código y las dependencias de una funcionalidad, ya sea un microservicio o una aplicación completa, en un formato único ejecutable.

Kubernetes es una herramienta para gestionar un número elevado de contenedores a la vez, por lo general en la nube. Kubernetes, al que a veces se hace referencia como el sistema operativo de la nube, ayuda a las organizaciones a gestionar contenedores a gran escala.

Conclusiones clave

  • Kubernetes orquesta grandes despliegues de contenedores desplegando, escalando e incluso reparando y reiniciando automáticamente contenedores para despliegues en la nube a gran escala.
  • Kubernetes optimiza la utilización de recursos en la nube, por lo que puede reducir el costo de implementación de las aplicaciones empresariales.
  • Kubernetes ofrece un rico ecosistema que contiene todo lo necesario para crear y desplegar aplicaciones en contenedores, así como para gestionar a continuación los contenedores en producción.

Kubernetes en detalle

Kubernetes es una plataforma que automatiza el despliegue, el escalado y la gestión de contenedores. Kubernetes también tiene capacidad para reparar contenedores, es decir, para detectar si tienen fallos y arreglarlos. La clave de Kubernetes es la orquestación: al igual que el director de una orquesta sinfónica con sus músicos, sabe lo que se debe hacer; mantiene todos los contenedores en su lugar y se asegura de su correcto funcionamiento; y toma medidas si algo va mal.

Y al igual que el director de una sinfonía trabaja a partir de una partitura que indica cuándo tienen que tocar el piano, los violonchelos o la sección de viento, Kubernetes cuenta con un documento en el que se explica el estado deseado para los contenedores de una aplicación. Este documento, llamado archivo de configuración, describe las funciones requeridas para que la aplicación se ejecute y especifica qué contenedores pueden ofrecer esas funciones. El archivo de configuración también incluye una lista de los servidores, dispositivos de almacenamiento, redes y otros equipos físicos a disposición de los contenedores de la aplicación.

Cuando se inicia una aplicación, Kubernetes carga los contenedores necesarios en los servidores disponibles según el archivo de configuración y, a continuación, empieza a ejecutar el software en esos contenedores. Supervisa el consumo de recursos de cada servidor (o nodo), asegurándose de que los sistemas no se sobrecarguen. En caso de que esto último suceda, desplaza contenedores a un servidor menos ocupado iniciando un nuevo contenedor y parando el antiguo. Si un contenedor está sobrecargado, Kubernetes inicia una copia idéntica de ese contenedor en otro servidor y configura automáticamente un equilibrador de carga para repartir la carga de trabajo entre ambos. Si la demanda se incrementa, inicia otro contenedor, y así sucesivamente según sea necesario. Más adelante, si la carga de trabajo se reduce, Kubernetes apaga cualquier contenedor innecesario para ayudar a reducir costos y liberar recursos de servidor para otras tareas.

Cuando un contenedor falla, Kubernetes inicia rápidamente un nuevo contenedor en otro servidor y redirige el tráfico de red fuera del área problemática, ofreciendo un failover rápido.

¿Por qué utilizar Kubernetes?

Imagina que tienes una aplicación que requiere cientos o miles de contenedores. Cada uno de ellos proporciona los servicios que la aplicación necesita. Los administradores de sistemas podrían desplegar y gestionar de forma manual los contenedores, posiblemente con ayuda de herramientas de automatización para tareas específicas como el equilibrado de carga o la detección de fallos. De hecho, incluso existen herramientas para gestionar contenedores en despliegues a pequeña escala. Por lo general, recurren a ellas los desarrolladores de software y equipos de DevOps cuando crean y prueban software en contenedores.

Sin embargo, sin un sistema de orquestación más completo, las necesidades de administración del sistema acaban siendo abrumadoras.

La belleza de Kubernetes es que se trata de una plataforma única que gestiona las tareas de automatización desde el despliegue de contenedores hasta su escalado, pasando por la resolución de fallos. Además, Kubernetes es una plataforma de código abierto ampliamente soportada, incluso por los principales proveedores de nube. En pocas palabras, es ubicua. Esto hace de Kubernetes el sistema preferido para gestionar grandes aplicaciones empresariales en contenedores.

Ventajas de usar Kubernetes

Cuando una organización decide containerizar sus aplicaciones, adoptar Kubernetes para orquestar dichos contenedores es la opción más lógica, especialmente si consideramos sus amplios beneficios.

  • Alta disponibilidad: Kubernetes se ha diseñado para ofrecer alta disponibilidad. Sus funciones de reparación automática de los contenedores con fallos reiniciándolos en el mismo servidor o en uno distinto son una pieza de esta ecuación. También lo es la capacidad de Kubernetes para generar muchas copias de un contenedor, ubicarlas en diferentes servidores o incluso distintos centros de datos y, a continuación, repartir la carga de trabajo entre ellas. Una función extra: si estás implementando una actualización de software en una aplicación en contenedores, puedes configurar Kubernetes para desplegar los contenedores actualizados de forma gradual. Si detecta un fallo, puede restaurar la versión anterior.
  • Aislamiento: cada contenedor opera en su propio entorno aislado, ofreciendo un espacio seguro y protegido para la ejecución de aplicaciones. Este aislamiento, concebido para impedir interferencias externas y conflictos de recursos, ayuda a mantener la estabilidad y la integridad de las aplicaciones. Kubernetes sigue su archivo de configuración para automatizar los despliegues de contenedores y enrutar el tráfico de red entre ellos, lo que añade una capa de protección adicional contra potenciales errores humanos que podrían afectar a la disponibilidad.
  • Portabilidad: los contenedores se pueden desplazar fácilmente entre distintos tipos de servidores y nubes. La única restricción real es que los contenedores deben crearse para un sistema operativo específico. Por ejemplo, el software de un contenedor creado para Linux debe ejecutarse en un servidor Linux, y el software de un contenedor creado para Windows debe ejecutarse en un servidor Windows. Salvando esa limitación, Kubernetes puede mover contenedores entre servidores, centros de datos e incluso nubes. De hecho, Kubernetes puede gestionar aplicaciones grandes con contenedores repartidos entre múltiples centros de datos y proveedores de nube —de nuevo, de forma automática.
  • Eficiencia de los recursos: un contenedor no tiene mucha información sobre el servidor en el que se está ejecutando. Por el contrario, Kubernetes puede determinar el consumo de procesadores, memoria, almacenamiento y comunicaciones de red de cada servidor. Puede desplegar y desplazar contenedores entre servidores para optimizar el uso de cada servidor, lo que ayuda a reducir costos. Asimismo, Kubernetes solo inicia nuevos contenedores si es necesario, y los apaga de nuevo cuando ya no se requieren, lo que también puede ahorrar costos.
  • Escalabilidad: pensemos en las cajas de un supermercado. Si la fila de una caja es demasiado larga, el gerente puede abrir otra. Del mismo modo, si un elemento de software containerizado se sobrecarga, Kubernetes puede detectarlo e iniciar otro contenedor idéntico con el mismo servicio, repartiendo la carga entre ambos. Es más, puede poner en marcha un centenar de contenedores más si es necesario. Todo ello, de forma automática.

Componentes clave de la arquitectura de Kubernetes

Los ingenieros de Google que crearon Kubernetes eligieron ese nombre basándose en la palabra para "piloto" o "timonel" (la persona que gobierna el timón de una nave) en griego antiguo porque desplaza y gestiona flotas de contenedores. Y al igual que un buque portacontenedores, Kubernetes depende del el trabajo conjunto de muchos componentes para llevar su carga de datos allí donde debe estar. Estos son algunos términos que encontrarás habitualmente en las discusiones sobre contenedores y sobre la plataforma de orquestación Kubernetes.

  • Clúster: un clúster es un conjunto de máquinas, denominadas nodos, que se usan para ejecutar aplicaciones containerizadas gestionadas por Kubernetes. Por lo general, un clúster se compone de un nodo principal y múltiples nodos trabajadores.
  • Nodo: un nodo es una máquina física o virtual que forma parte de un clúster de Kubernetes.
  • Pod: un pod es un contenedor único o un conjunto de contenedores que se ejecutan en un clúster de Kubernetes. Los pods son la unidad fundamental de despliegue en Kubernetes. Un pod se compone de uno o más contenedores ubicados obligatoriamente en el mismo nodo.
  • Plano de control: el plano de control incluye el servidor de API de Kubernetes, el programador de Kubernetes, el gestor de controladores de Kubernetes, el controlador de aplicaciones y el gestor de controladores de nube. Gestiona los nodos y pods de un clúster para conseguir alta disponibilidad.
  • Contenedor: un contenedor es una imagen que encapsula el software y sus dependencias. Es la base de la containerización.
  • Despliegue: un despliegue gestiona aplicaciones replicadas, representadas por pods, que se despliegan en los nodos de un clúster.
  • Replicaset: un replicaset es un número de réplicas de pods que ejecutan los mismos servicios de forma simultánea, ofreciendo redundancia y alta disponibilidad para todos sus contenedores.
  • Servicio: un servicio describe cómo acceder a las aplicaciones representadas por un conjunto de pods. Los servicios suelen trabajar con equilibradores de carga para optimizar el acceso interno y externo a los clústeres.

Características clave de Kubernetes

Kubernetes no es una mera plataforma de gestión de contenedores: es una herramienta de orquestación sofisticada que automatiza y simplifica todo el ciclo de vida de las aplicaciones, desde el diseño hasta el despliegue pasado por el uso en producción. Su robusto conjunto de funciones ayuda a gestionar de forma eficiente aplicaciones complejas y distribuidas. Estas son algunas de las características clave de Kubernetes:

  • Orquestación de contenedores: Kubernetes automatiza el despliegue, el escalado y el mantenimiento de contenedores. Gestiona de forma inteligente la ubicación de los contenedores, optimizando el uso de recursos y equilibrando la carga de forma eficiente.
  • Autorreparación y autoescalado: Kubernetes puede detectar fallos y dar respuesta automáticamente. Puede reiniciar, replicar o reprogramar contenedores rápidamente, asegurando el buen estado y la disponibilidad de las aplicaciones.
  • Detección de servicios y equilibrado de carga: Kubernetes facilita la comunicación entre contenedores mediante detección de servicios integrada. También ofrece capacidades de equilibrado de carga al distribuir el tráfico entrante entre múltiples contenedores para ofrecer alta disponibilidad y optimizar el uso de recursos.
  • Orquestación del almacenamiento: Kubernetes simplifica la gestión del almacenamiento permitiendo a las aplicaciones acceder a distintos sistemas de almacenamiento, ya sea en entorno local o en nubes públicas o privadas.
  • Despliegue y restauración de versiones de forma automática: Kubernetes automatiza el despliegue de nuevas versiones de software, que introduce de forma gradual en el entorno de producción. Si surgen problemas, puede restaurar automáticamente la versión estable anterior con el fin de reducir las molestias para los usuarios.
  • Gestión de configuraciones: Kubernetes simplifica la gestión de configuraciones centralizando y gestionando las configuraciones de las aplicaciones en múltiples entornos. Esto también facilita las actualizaciones y el mantenimiento.
  • Configuración y automatización declarativas: Kubernetes utiliza un archivo de configuración, a veces denominado archivo YAML (del inglés "YAML Ain’t Markup Language" o "Yet Another Markup Language", según a quién se le pregunte). Este archivo, comprensible tanto por Kubernetes como por los humanos, incluye una descripción de la aplicación completa y explica cómo gestionar los contenedores de la aplicación mediante automatización.
  • Gestión del almacenamiento y los datos: Kubernetes puede crear volúmenes persistentes para aprovisionar y gestionar el almacenamiento de un clúster, independientemente del pod o el contenedor. También pueden asignarse a tareas específicas en caso necesario. Los volúmenes persistentes permiten satisfacer más fácilmente los requisitos de gestión de datos de las aplicaciones.

Desafíos comunes para la adopción de Kubernetes

Aunque Kubernetes se ha ido puliendo a lo largo de muchos años, su curva de aprendizaje sigue siendo pronunciada. Aun así, resulta mucho más beneficioso dedicar tiempo a aprender Kubernetes que usar otros métodos para gestionar grandes aplicaciones distribuidas. Estos son algunos desafíos que deben tomarse en cuenta:

  • Complejidad de la gestión y el despliegue: una aplicación a gran escala tiene muchas piezas móviles, incluyendo los requisitos de software y la infraestructura en la que se va a ejecutar. El archivo de configuración necesita incluir conceptos como el escalado de clústeres, la reparación, el failover, el monitoreo y la creación de logs, así como planes para actualizar partes del sistema.
  • Riesgos de seguridad y brechas de cumplimiento normativo: los contenedores y las aplicaciones containerizadas pueden ser muy seguros, pero la seguridad no es automática. Por ejemplo, deben configurarse correctamente políticas de red en Kubernetes para ayudar a proteger todos los componentes de las aplicaciones frente accesos maliciosos desde dentro o fuera de los clústeres. Si hay contraseñas y claves de cifrado, deben protegerse y no almacenarse en documentos fáciles de leer como el archivo de configuración YAML. El repositorio de imágenes de contenedor también debe protegerse para ayudar a evitar manipulaciones. Y todas estas medidas deben documentarse debidamente.
  • Complejidad de las redes: la complejidad de una aplicación en contenedores, aunque sea de tamaño medio, dificulta su gestión sin automatización. A ello hay que sumarle miles de pods, cada uno compuesto por múltiples contenedores, así como conexiones a almacenamiento interno y externo, otras aplicaciones, usuarios finales, internet, etc. ¿Y si además la aplicación se reparte entre múltiples centros de datos o incluso varias nubes? Kubernetes puede asistir con la configuración de red, pero aun así quedan decisiones que tomar. En un despliegue muy amplio de Kubernetes, puede resultar complejo diagnosticar y solucionar los problemas de configuración de red.

Casos de uso de Kubernetes

Las empresas utilizan Kubernetes para muchos tipos de aplicaciones: comercio electrónico, fabricación, investigación, finanzas, servicios públicos... Se encuentra básicamente en todas las industrias. Muchas aplicaciones distribuidas grandes que usan contenedores pueden beneficiarse de la orquestación y la automatización de Kubernetes. Estos son algunos escenarios comunes en los que Kubernetes puede dar lo mejor de sí.

  • Arquitectura de microservicios a escala web: con frecuencia, cientos o miles de microservicios componen una aplicación web, ocupándose de tareas como la autenticación de usuarios, la gestión de sesiones, las búsquedas, los carritos de compras, los pagos, la gestión de inventarios y los motores de recomendaciones basados en IA. Kubernetes ayuda a aislar cada tipo de microservicio en su propio pod y a gestionar esos servicios independientemente.
  • Escalado elástico para aplicaciones con alto tráfico: Kubernetes puede ayudar a escalar los servicios de las aplicaciones con tráfico elevado asignando nuevos contenedores de forma dinámica y equilibrando la carga para un ajuste rápido a la carga de trabajo. Kubernetes puede basar su escalado automático en el consumo de recursos, como cuando el uso de memoria o procesadores de un contenedor supera ciertos límites o cuando un servidor se acerca a su capacidad máxima. También puede retroescalar cuando la demanda se reduce. Esto ayuda a mantener el rendimiento de la aplicación dentro de los parámetros deseados (por ejemplo, un tiempo de respuesta específico), limitando al mismo tiempo el consumo durante los periodos de tráfico reducido.
  • Despliegues más seguros de las actualizaciones de software: Kubernetes se integra con muchas herramientas de desarrollo de software que usan el modelo de integración y despliegue continuos para mejorar de forma gradual el software empresarial. Kubernetes puede desplegar estas actualizaciones en nuevos contenedores de manera paulatina y restaurar rápidamente una versión anterior si surgen problemas. Puede incluso ejecutar dos versiones en paralelo, comparar su rendimiento e informar al respecto.

Kubernetes e inteligencia artificial

La confluencia de Kubernetes y la IA puede resultar transformadora para una empresa, ya que Kubernetes puede desempeñar un papel clave en la gestión y la orquestación de las cargas de trabajo de IA en la nube. En particular, Kubernetes proporciona una plataforma flexible y robusta para el entrenamiento y el despliegue de modelos de IA, lo que ofrece varias ventajas:

  • Automatización: Kubernetes puede desplegar y actualizar modelos de IA de forma automática.
  • Containerización: Kubernetes permite el empaquetado de modelos de IA y sus dependencias en contenedores, ayudando a garantizar un rendimiento consistente y un despliegue sencillo en distintos entornos. Esta portabilidad es vital para la IA porque permite entrenar y desplegar modelos en diferentes contextos.
  • Alta disponibilidad: la alta disponibilidad es fundamental para las aplicaciones de IA y es el pilar de procesos empresariales clave. Las capacidades de autorreparación de Kubernetes ofrecen alta disponibilidad para las aplicaciones de IA, al detectar y solucionar automáticamente los fallos.
  • Escalabilidad: con frecuencia, las aplicaciones de IA requieren una gran cantidad de recursos informáticos, especialmente durante el entrenamiento y la inferencia a gran escala. Kubernetes puede escalar las cargas de trabajo de IA de forma dinámica en función de la demanda para un uso óptimo de los recursos y para impulsar la eficiencia de costos.

Descubre el ecosistema de Kubernetes

La adopción generalizada de Kubernetes en la última década ha llevado a la emergencia de un ecosistema floreciente de herramientas, servicios y tecnologías de apoyo. Este ecosistema mejora aún más las capacidades de Kubernetes, ofreciendo a las organizaciones un abanico de opciones para personalizar su infraestructura y sus prácticas de desarrollo. Las principales categorías de este ecosistema incluyen:

  • Herramientas de integración y despliegue continuos: las herramientas de integración y despliegue continuos se integran con Kubernetes para automatizar los procesos de desarrollo, prueba y despliegue. Estas herramientas crean un ciclo de vida del desarrollo eficiente.
  • Registros de contenedores: sirven como repositorios centralizados para almacenar y gestionar las imágenes de contenedores. Estos registros se integran de forma fluida con Kubernetes y facilitan el despliegue y la gestión de aplicaciones containerizadas.
  • Herramientas de monitoreo y registro: con el fin de ofrecer un seguimiento y análisis eficientes, Kubernetes se integra con decenas de sistemas de monitoreo y registro que brindan insights sobre el rendimiento, el comportamiento y los problemas potenciales de las aplicaciones.
  • Soluciones de seguridad: Kubernetes se integra también con una gama de herramientas de seguridad, como firewalls nativos en los contenedores y herramientas de protección del tiempo de ejecución. Estos sistemas fortalecen las aplicaciones que se ejecutan en Kubernetes y ayudan a protegerlas frente a amenazas y vulnerabilidades potenciales.

Cualquier discusión sobre el ecosistema de Kubernetes estaría incompleta si no se mencionara KubeCon, la conferencia anual para desarrolladores y usuarios de Kubernetes organizada por Cloud Native Computing Foundation (CNCF). Desde la primera KubeCon de 2015, a la que asistieron 500 personas, el evento ha crecido de forma sustancial. En 2024, la conferencia de Salt Lake City atrajo a más de 9000 desarrolladores e ingenieros.

Cinco mejores prácticas de despliegue

Podría llenarse un libro con las mejores prácticas de Kubernetes, y de hecho muchas de ellas se han puesto por escrito. No lo dudes: Kubernetes es complejo. Sin embargo, seguir estas mejores prácticas puede ayudar a las empresas a utilizar esta plataforma con éxito

  1. Optimiza la asignación de recursos. No pagues por más servidores o recursos informáticos, de almacenamiento y redes que los que tu aplicación necesita en cada momento. Aprovecha la capacidad de Kubernetes para autoescalar y reducir el número de clústeres y pods en función de métricas dinámicas y del uso real.
  2. Implementa capacidad de observación y registro. Es difícil entender totalmente lo que sucede en una aplicación empresarial a gran escala. Las mejores herramientas de visibilidad se usan para agregar logs, de manera que todos los datos de rendimiento y los informes de fallos se encuentren en un mismo lugar. Estas herramientas ofrecen informes y paneles de control cargados de métricas, así como un rastreo basado en los datos agregados.
  3. Implementa GitOps e infraestructura como código. GitOps es un proceso de aprovisionamiento de infraestructura en la nube en el que el diseño de red se almacena en archivos de configuración que se guardan en un repositorio de Git. Git es un sistema de gestión de configuraciones de software de código abierto. Los archivos de configuración se llaman infraestructura como código, IaC por sus siglas en inglés, y Kubernetes los usa para crear una red de servidores, almacenamiento y recursos de conectividad.
  4. Mejora la seguridad y el cumplimiento de normativas. Usa control de acceso basado en roles (o RBAC, por sus siglas en inglés) y metodologías informáticas de confianza cero para configurar una red de "privilegios mínimos por defecto" resistente a los ataques, incluso aquellos causados por software peligroso o corrupto que se ejecuta en los contenedores. Consulta a tu departamento jurídico para saber qué logs de auditoría y archivos de configuración debes almacenar para garantizar el cumplimiento normativo.
  5. Simplifica los despliegues multicloud. Kubernetes te permite automatizar el despliegue y la orquestación de aplicaciones a gran escala en múltiples centros de datos y más de una nube. Por naturaleza, en este tipo de despliegue el diseño, la gestión y la solución de problemas son complejos. Cuando sea posible, simplifica estos despliegues con abstracción, gestión de identidades centralizada y sistemas de almacenamiento independientes de cualquier nube. Puedes usar GitOps e IaC para aprovisionar redes idénticas en múltiples centros de datos y nubes distintas.

Simplifica la gestión de Kubernetes con ayuda de Oracle

OCI Kubernetes Engine (OKE) es un servicio de orquestación de contenedores que puede reducir el tiempo y el costo de creación de aplicaciones nativas en la nube. OKE ayuda a simplificar las operaciones de Kubernetes en entorno empresarial a gran escala. Te permite desplegar y gestionar de forma sencilla cargas de trabajo que hacen un uso intensivo de recursos con escalado, parcheado y actualizaciones automáticos. OKE ofrece:

  • Autoescalado: OKE ajusta automáticamente los recursos informáticos en función de la carga de las aplicaciones, lo que puede reducir tus costos.
  • Eficiencia: aunque escaseen los procesadores, incluidos los modelos más sofisticados utilizados para las cargas de trabajo de IA, la programación de tareas de OKE puede ayudarte a optimizar tu consumo de recursos.
  • Portabilidad: OKE es consistente en todas las nubes y en entorno local en tu centro de datos, lo que garantiza su portabilidad e impide que dependas de cualquier proveedor.
  • Sencillez: OKE puede reducir el tiempo y los gastos necesarios para gestionar las complejidades de la arquitectura de Kubernetes.
  • Confiabilidad: las actualizaciones y parcheados de seguridad automáticos pueden impulsar la confiabilidad de tus aplicaciones empresariales.

La capacidad de la plataforma Kubernetes para orquestar y automatizar el despliegue y la gestión de aplicaciones ha revolucionado la forma en que las aplicaciones se ejecutan en la era nativa en la nube. A medida que Kubernetes evoluciona y gana impulso, se está volviendo aún más relevante. Las organizaciones que adoptan Kubernetes pueden conseguir una ventaja competitiva significativa, por lo que entender esta tecnología es vital tanto para los desarrolladores como para los líderes empresariales.

Kubernetes es importante para el desarrollo nativo en la nube, clave para conseguir aplicaciones más resilientes, escalables y ágiles, sin importar si se ejecutan en la nube, en entorno local o en un modelo híbrido o multicloud.

Preguntas frecuentes sobre Kubernetes

¿Por qué Kubernetes es un componente clave de la estrategia de nube empresarial?

Kubernetes es fundamental porque es la solución que usan las empresas para desplegar, escalar y gestionar sus aplicaciones distribuidas, especialmente aquellas que se ejecutan en la nube. La automatización de Kubernetes mejora la confiabilidad de las aplicaciones, optimizando al mismo tiempo el uso de recursos, lo que permite reducir los costos.

¿Qué factores deben tener en cuenta las empresas cuando adoptan Kubernetes a escala?

Deben tomarse en cuenta dos factores principales. El primero es la preparación de la organización: ¿están listos tus equipos de ingeniería y desarrollo para este modelo de desarrollo y despliegue de aplicaciones? El otro es técnico: ¿es tu enfoque de diseño el más adecuado para diseñar y desplegar Kubernetes y contenedores de forma segura, estable y conforme a los requisitos de gobernanza?

¿Cuáles son las principales consideraciones económicas que deben tomar en cuenta las empresas que ejecutan Kubernetes a escala?

Kubernetes puede ayudar a reducir costos optimizando el uso de recursos de nube y liberando recursos como servidores y almacenamiento cuando no se necesitan. No obstante, el entrenamiento, las herramientas y la optimización de tu red y tus modelos de aplicación para aprovechar al máximo los recursos disponibles implican costos.

¿Cómo pueden las empresas garantizar una transición a Kubernetes sin problemas desde una infraestructura tradicional?

¡Es un gran cambio! Empieza introduciendo Kubernetes para una aplicación pequeña que tal vez ya se ejecute en uno o unos pocos contenedores. Considera comenzar por un servicio de Kubernetes basado en la nube que gestione el plano de datos por ti en lugar de intentar aprender, desplegar y operar los distintos elementos por tu cuenta. Experimenta con las actualizaciones, las restauraciones, el monitoreo, fallos deliberados, etc. para ayudar a tu equipo a conseguir la experiencia necesaria para abordar proyectos de mayor envergadura, como convertir una aplicación monolítica en una basada en microservicios.